
![]() |
Intervencionismo o mediación. Según el espejo con que se mire, el papel del Presidente venezolano Hugo Chávez en la política doméstica colombiana, tiene tantos detractores y seguidores como en su propio país.
Su cercanía con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)—que según los computadores del extinto Raúl Reyes y miembros de la inteligencia colombiana incluye financiamiento y tráfico de armas para la guerrilla—ha causado que mientras Estados Unidos lo considera una figura desestabilizadora para la región, el gobierno colombiano de Álvaro Uribe haya tenido que aceptar a regañadientes sus buenos oficios para dialogar con el grupo insurgente y así lograr liberaciones de secuestrados.
No obstante, la necesidad de mantener relaciones diplomáticas con un vecino con el que se comercian más de 7.000 millones de dólares anuales y con el que se comparten 2.219 kilómetros (1,379 millas) de frontera—límites ,en donde dicho sea de paso, es innegable la presencia de grupos armados ilegales, contrabandistas, narcotraficantes y miles de refugiados expulsados por el conflicto—se ha dejado de priorizar recientemente por las atrevidas declaraciones de Chávez en lo que a la política nacional se refiere.
Luego de llamar a los colombianos “traidores” e invitarlos a sumarse a la “doctrina bolivariana”, Chávez fue denunciado ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) por su “intervencionismo” e “injerencia” en asuntos internos. Sus declaraciones motivadas por el convenio firmado entre Estados Unidos y Colombia para la instalación de siete bases militares en el país, impulsaron a cuatro ciudadanos a convocar por las redes sociales Facebook y Twitter a una marcha contra el mandatario que finalmente se desarrolló en más de 100 ciudades del mundo con miles de participantes vestidos de blanco que gritaban al unísono "Chávez, Colombia no te teme" y "¿Por qué no te callas?".