Banner Ad
Argentina

El curioso caso de Alfredo Olmedo, “El Bolsonaro Argentino”

Otro candidato contra el establecimiento se embarca en el camino electoral
Chamber of Deputies of Argentina

Read in English

Por años, el congresista Alfredo Olmedo ha usado su característica chaqueta de color amarillo brillante y sus opiniones controversiales para sobresalir entre sus colegas políticos.

Ahora, como candidato a la presidencia de las elecciones de Argentina en octubre, su estilo contra el establecimiento ha provocado comparaciones con otro Latinoamericano incendiario: el presidente de Brasil Jair Bolsonaro.

A pesar de que analistas se mantienen escépticos ante la posibilidad de Olmedo replicando la llegada a la presidencia del presidente de Brasil, las similitudes entre ambos son claras. En diciembre, Olmedo fue el único que votó en contra de una ley cuyo propósito era combatir la violencia en contra de las mujeres, diciendo después del voto que iba a “seguir insistiendo que dios creó al hombre y a la mujer”.

Por su parte, Olmedo, en su segundo mandato como diputado de la provincia de Salta al noroeste del país, ha adoptado el apodo de “Bolsonaro Argentino,” incluso viajando a Brasil para la inauguración y compartiendo fotos con el nuevo líder brasileño y sus aliados. “Tengo un gran respeto por Bolsonaro”, Olmedo dijo en una entrevista en octubre.

Tenga o no la posibilidad de ganar, parece ser que Olmedo tomará un rol importante en la próxima elección.

Resonando con el presidente de Brasil, el exitoso negociante agricultor-convertido-en-político enfatiza seguridad y se opone a cualquier cosa que considera incompatible con valores de familia y de su fe cristiana. Una campaña publicitaria dice que es el “único candidato presidencial cristiano” y sus opiniones ultra conservadoras sobre género y los derechos de las mujeres y personas LGBT han sido parte de la política de Olmedo y de su persona por años. Por ejemplo, una vez abocó por baños separados para la gente homosexual.

Tal vez lo más relevante sobre debates de política actuales es su búsqueda por “poner la Argentina en orden”. Olmedo quiere reinstalar el servicio militar obligatorio, apoyar la sentencia penal y en marzo, le dijo a un periodista que “si un delincuente no quiere ser abatido por la espalda, es simple, que no salga a delinquir”.

A pesar de que los datos muestran que la seguridad ha mejorado en los últimos años, el crimen continúa una problemática prominente entre los votantes. En una encuesta de finales del 2018 de la Universidad de San Andrés, el crimen salió entre los principales problemas de acuerdo a los votantes, junto con preocupaciones económicas.  Y el gobierno está poniendo cada vez más la seguridad como un tema de conversación mientras la recesión y austeridad afecta a los votantes.

De cualquier forma, su débil partido, bajo reconocimiento y altos niveles de rechazo representan un camino difícil para la victoria de Olmedo. El también tiene su historial, incluyendo alegaciones de la Administración Federal de Ingresos Públicos de Argentina de que cientos de trabajadores en una granja de aceitunas que le pertenecía fueron encontrados en “condiciones infrahumanas” en el 2011.

“(Como máximo), Olmedo podría ser una opción en contra del sistema que le quita votos al presidente Mauricio Macri,” dijo Mariel Fornoni, directora fundadora y socia de la encuestadora Management and Fit.

Una encuesta de Opinaia conducida en diciembre encontró que, entre los 13 posibles candidatos presidenciales, Olmedo tuvo la segunda peor puntuación y por mucho el nivel más bajo de reconocimiento: uno de tres encuestados no lo conocía. Puesto en perspectiva, Bolsonaro estaba en la cima de las encuestas al mismo tiempo en la carrera presidencial de Brasil.

Y mientras que la fe cristiana evangélica de Olmedo es un pilar de su discurso político, no se encuentra claro si la pequeña pero creciente población evangelical de Argentina votará por él por encima de otro candidato. La federación de iglesias evangélicas publicó una carta en diciembre distanciándose de Olmedo.

“Como evangélico, sus declaraciones no me representan,” el líder del grupo escribió.

Sin embargo, algunas encuestas ponen a Olmedo a la par con contendientes presidenciales como el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey y Sergio Massa, el ex alcalde de Tigre, un suburbio de Buenos Aires.

Por ahora, la carrera está cada vez más impredecible, con candidatos principales a meses de ser finalizados. Olmedo, mientras tanto, ya está fuera en campaña. El 11 de enero, nombró a su compañero de fórmula Juan Bautista “Tata” Yofre, un periodista y previo secretario de inteligencia bajo Carlos Menem. Es una ventaja inicial en una complicada carrera presidencial en una región donde les ha ido bien a los candidatos contra el establecimiento.

Pocos descartan por completo a Olmedo.

“Nos reímos de Bolsonaro también”, Sergio Berensztein, un analista político argentino, le dijo a AQ. “Uno nunca sabe”.

--

O'Boyle es editor senior de AQ. Síguelo en Twitter a @BrenOBoyle

Like what you've read? Subscribe to AQ for more.
Any opinions expressed in this piece do not necessarily reflect those of Americas Quarterly or its publishers.
Tags: Alfredo Olmedo, Bolsonaro Argentino


Like what you're reading?

Subscribe to Americas Quarterly's free Week in Review newsletter and stay up-to-date on politics, business and culture in the Americas.